El Plan General de Ordenación Urbana (P.G.O.U) del 98 en Palma fue tremendamente restrictivo en alturas y número de viviendas, entre otros aspectos. Actualmente aún está en vigor la parte que afecta a estos dos parámetros.Todos los desarrollos urbanísticos actuales en tramitación estaban previstos en dicho plan del 98 y no se han realizado por cambios políticos y burocracia interna de la Administración, no imputable al promotor.Todos los partidos políticos han tenido alternancia y de alguna manera, son corresponsables de la situación actual. No se ha planificado en función de las necesidades y del incremento poblacional.Los planes de vivienda son de 8 – 12 años, con sus correspondientes correcciones y no tendrían que tener color
político.No se habla de los impuestos que gravan la vivienda (30 – 35 %)No se habla de la burocracia de las licencias (15 – 24 meses), que está ahogando el sector con su correspondiente coste
económico.No se habla de controlar la especulación del
suelo.No hay cifras oficiales de las viviendas sociales que se entregan cada año.Como los salarios están desfasados en relación al precio de la vivienda urge tomar medidas serias y que surjan efecto a corto plazo, de lo contrario, el buen trabajador tendrá que emigrar.El mayor tenedor de suelo es la Administración (local, autonómica y central).Las casas aún se empiezan por abajo.El promotor solo puede gestionar en función de las disponibilidades de suelo en el mercado y con las normas que marca la Administración.